miércoles, 29 de agosto de 2007

Pero ¡que mal pensado que soy!...


“¡No!, si es que aquí es pura pérdida” - fueron las palabras con las que ella inició el relato. Habló de una mujer muy sencilla, Marta, nacida en alguna parte de Acajutla y que aquella mañana había gastado más de lo que acostumbra al día, pues es de muy escasos recursos y el precio de un simple viaje en autobús hasta San Salvador le acarrea mayores carencias.
-Marta, madre de cinco hijos, caminaba lentamente hacia la enfermera. “Se paró frente a ella sin pronunciar palabra, hasta que yo le pregunte a la mujer sentada al escritorio que a qué hora regresaría el doctor” - me dijo, mientras el enojo aún brotaba de sus ojos.
Según ella, la enfermera siguió con la mirada sobre un fólder sucio, revisando con desgano las hojas engrapadas y sobrescritas con bolígrafo.
-Es que el doctor ya no va a regresar. Ya hizo su última consulta de este día – le respondió la asistente de Salud.
-Pero, ¿cómo es posible, si yo tengo consulta con él a las 10 y apenas son las 9:40?
-Lo siento pero es que el doctor renunció a llevar consultas luego de las 9, así que ya no atenderá.
Marta miraba pasiva a las dos mujeres, mientras acariciaba un pliegue de su falda. Sus ojos tortuosos y curtidos por la sal del puerto donde creció, fulguraban cierto brillo a pesar del cansancio de los posibles 55 años que cargaba, aunque la vida es dura y talvez tenía menos edad de la que aparentaba.
“Yo me enojé tanto que con tono más fuerte le reclamé a la enfermera el porqué no avisan con tiempo sobre esos cambios a los pacientes”.
-Mire, yo ya no tengo medicinas, ya me tocó comprarlas porque dicen que en ninguna farmacia del Seguro tienen y además, tengo meses de estar esperando esta cita. ¿Y ahora qué hago?
“La enfermera, al sentir mi enojo levanto al fin su cabeza y ya con una actitud más cortés me dijo que lamentaba mucho la situación pero lo más que podía hacer, era reprogramarme la cita para finales de este mismo mes” – me dijo la aún enojada señora..
Marta escuchaba todavía sin decir nada, talvez pensando en lo que había gastado para llegar a la capital, talvez en su hijo menor que a fuerza de necesidad, quedó sólo en la casa “encerrado bajo llave por si acaso, ya sabe cómo esta de peligrosa la cosa hoy en día”.
La enfermera tomó los papeles, primero de una y luego de la otra mujer, y reprogramó las citas. Luego, ambas pacientes bajaron juntas las gradas de Especialidades aprovechando para hablar de lo ocurrido e intercambiar impresiones.
Una, tomó un taxi y se alejó, la otra caminaría seguramente hacia la parada de autobús más cercana e iniciaría el retorno al puerto, a su hogar.
Las dos, desconocidas, las dos diferentes, pacientes impacientadas por la burocracia.
Ella ya había expresado su enojo al contar la historia, por lo que se sentía mejor, así que opté por levantar el periódico y revisarlo para “ponerme al día”.
Al ver las noticias me acordé de aquella nota sobre un
cuantioso gasto realizado por la directiva del Seguro para remodelar una oficina y lo extraño de eso ante las quejas de otros pacientes por falta de medicamentos y otras fallas.
De pronto recordé que yo tendré, dentro de dos días una cita en el Seguro. Tal vez no me vaya tan mal, la última vez sólo espere poco más de 3 horas para una consulta de 4 minutos y medio, aunque debo admitir que fue una grata sorpresa encontrar las medicinas en farmacia.
A lo mejor la situación en el Seguro Social no es tan mala como aparenta y sólo sean suposiciones mías, ¡ha que problema con nosotros los pesimistas!…¿usted qué cree?

viernes, 17 de agosto de 2007

Sin daños a terceros…

El día despunta en mañana y hace rato ya que el barullo peatonal rebota en las calles. Salgo como a diario hacia el trabajo y de pronto a tan sólo 8 minutos de partir, un auto se atraviesa de repente y… me regala una vía rota, doble raya en la pintura, un parachoques con raja incluida y el sobresalto típico de estos casos.
Apenas y alcanzo a frenar virándome a la derecha cuando siento en apenas segundos como la sangre no hierve, sino que explota en mi cuerpo y una sensación de fiebre vituperiosa comienza a subir por mi piel.
El otro conductor continúa su camino pero al ver que he frenado, decide tímidamente detenerse y bajar a afrontar su gracia. Al bajarme y corroborar los daños, mi rabia no hace más que burbujear entre mis dientes, pero de pronto y a punto de escupir groserías hasta en arameo, recuerdo a mi novia diciéndome “tranquilo, no debes reaccionar como loco”.
Algo de eso cayó como un gran cubo de hielo en una taza de agua hirviendo (quizá por tantas veces que me lo han repetido), porque comenzó a plantarme ideas en la cabeza de la violencia que afrontamos a diario. Bajé la mirada hacia el carro y vi a mi madre sentada, esperando y un poco intranquila por el mal rato. Quizá fueron las palabras de mi novia, quizá fue la imagen de mi madre tensa, no sé pero en cuestión de segundos, tal como vino, la rabia se fue. Me invadió una sensación de malestar pero al mismo tiempo de agradecimiento por no haber sufrido un golpe más fuerte y estar ambos en buen estado.
Luego mire hacia un lado y apareció el inútil conductor responsable de los nuevos regalitos en mi carro, sólo para darme cuenta que se trataba de un pobre inútil no mayor quizá de 23 años y que sólo repetía “mire, si a mi también me fue mal. También me quedó un golpe feo en el carro”, cual lloriqueo de niño.
Ya pasó casi una semana y aunque al final le dije al pobre diablo que mejor se fuera y que cada quien pagara su reparación, pues no me arrepiento. Siento que estaba tan acostumbrado a dejarme llevar por mis arranques, que seguramente lo hubiera putiado y quién sabe si mas, pero ¿qué abría ganado realmente?, ¿sentirme mejor?, ¿demostrar mi hombría?, ¿demostrar mi enojo contra él?, a lo mejor sí, o a lo mejor sólo una madre asustada, una novia enojada y el carro igual con esos nuevos adornos.
No sé, creo que de alguna manera hice bien. Estamos muy acostumbrados a responder siempre con violencia verbal, física, psicológica. Pareciera a veces que es algo nato en nuestra sociedad (y espero que no sea así); es nuestra manera de responder cuando nos enojamos, pero también cuando nos avergonzamos o nos equivocamos; en lugar de aceptar “nuestra parte del error”, reaccionamos violentamente para “demostrarle al otro” que tenemos más valor o que “no nos ahuevamos”.
Hace unos días un amigo me dijo que había sido un tonto por haber actuado así, y estaría a punto de darle razón cada vez que veo la vía quebrada en mi auto, sino fuera porque luego levanto la cara y veo la sonrisa de mi madre o el abrazo amoroso de mi novia….
No, no creo haber sido un tonto y si lo fui, prefiero ser tonto y culpable de mi error y no de daños a terceros.

jueves, 9 de agosto de 2007

Qué le espera a El Salvador


Para nadie es un secreto que nuestro país se encuentra sumido en una grave polarización que no sólo afecta el ámbito político como tal, sino que impide que la clase política aplique soluciones a los problemas que abaten a la sociedad salvadoreña (económicos, delincuenciales, etc.).
Las dos partes que poseen el control político social del país, porque es así nos guste o no, se empecinan en evitar buscar y desarrollar soluciones conjuntas por el solo hecho de no tener que trabajar unidos, ya que según sus mentes estrechas eso significaría “dar el gane al otro”.
Por un lado, estamos entre una derecha sosa que en lugar de abrir pensamiento hacia el futuro aplicando una real inversión en lo social, sólo se interesa por avivar los odios de años pasados en contra de todo aquel que no muestre el mismo pensamiento y fomentar el consumismo; además de que por su inoperancia estatal ha dejado crecer el cáncer de la corrupción en una sociedad ya de por si devastada por una pobre economía. Ni qué decir de la problemática de las pandillas o maras, que ya han tomado todo el país.
En el otro extremo, una izquierda burda, intolerante y retrasada, que en cada periodo electoral ha dado muestra de su total pérdida de rumbo pues ha sido ella misma la que ha dotado siempre de argumentos y razones a la derecha, para que la atosigue.
¿Qué le espera a El Salvador si los miles de ciudadanos que aún creemos en la democracia no tenemos alternativa a seguir?. La lógica solución es que durante elecciones, por derecho, cambiáramos alternativamente el poder para asegurar que ningún partido político abuse al estar en el Gobierno; garantizar la institucionalidad y con esto, el optimo trabajo de entes como la Corte de Cuentas, Fiscalía, etc.
Sin embargo, el país sufre de falta de líderes que guíen y eduquen a los ciudadanos. No hay actualmente opciones que puedan relevar a la vieja guardia política.
ARENA mantiene una posición cerrada en contra de toda propuesta o iniciativa del FMLN, mientras que el partido de izquierda hace exactamente lo mismo hacia la derecha.
En el medio, miles de salvadoreños que aún creemos en un cambio y que sabemos que la violencia, provenga de cualquiera de esos dos lados, es igual de dañina para nuestra sociedad.
Sin embargo, aún no pierdo la fe y aunque la alternativas están constituidas por dos partidos de una línea muy similar a la derecha gobernante y otros dos igualmente inclinados a la izquierda mayor, podría ser que la única manera de encontrar un equilibrio para nuestro sistema es darle oportunidad a un tercer partido que aunque minoritario, podría romper con el juego de poder que ostentan el FMLN y ARENA, cuyos resultados negativos están sumiendo a nuestro país en un hoyo de violencia que ya hace mucho dio señales de estar fuera de control.

miércoles, 8 de agosto de 2007

Un paseo Verde al Cerro







Hace ya unas dos horas desde que la mañana de este domingo 05 de agosto (2007) se dejo ver tras colarse los primeros rayos de sol en San Salvador. El olor a pupusas recién hechas, plátano frito y café, inunda las calles por donde poco a poco se comienza a ver personas que se aprestan a una nueva jornada.
Unos minutos después, nos encontramos ya rumbo al Cerro Verde. La calle se abre en vía hacia Sonsonate, como una alfombra maciza desde la que pronto pero lejano, se puede ver al volcán de Izalco.
La curiosidad de la primera vez gotea en mi paciencia, haciendo a mis ojos buscar el reloj mientras tomamos el desvío hacia el cerro, camino escoltado en principio por sembradíos de maíz a ambos lados de la carretera que saludan con sus hojas a los viajeros que inician la subida al verde destino.
Al llegar luego de unos 25 minutos, nos da la bienvenida un amplio predio desde el que se inician los caminos para los visitantes, veredas cubiertas de vegetación y árboles que forman un hermoso paisaje, acompañado de un clima frío pero cómodo.
Iniciamos la tranquila caminata hacia lo que alguna vez fue un hotel que albergaría a turistas que deseasen apreciar la majestuosidad de un volcan rugiendo.
Subimos los escalones de piedra y cemento hasta llegar al salón mayor, antigua área de restaurante del hotel y que ahora se ve ocupada por mesas llenas de artesanías y curiosidades en venta para quienes quieran llevarse algo más que una fotografía de tan agradable lugar.
De pronto, entre los amplios vidrios que forman el salón, se deja ver de frente el imponente volcán de Izalco, hermoso, perfecto; dormido en una siesta que nadie sabe cuándo será interrumpida, para iniciar de nuevo la vigilancia como Faro del Pacífico, calificativo que le dieron quienes viajaban en los barcos durante los años en que se mantuvo activo (1722 a 1966).


Seguimos la caminata por este maravilloso lugar, Cerro Verde desde el cual se puede apreciar además, el lago de Coatepeque. La mirada se me pierde entre flores, orquídeas, pinabetes y cerezos silvestres; maravillosa naturaleza que nos presta vida.

Al cabo de unas horas, la partida se hace injusta pero necesaria. Dejamos atrás toda la vegetación que se despide de nosotros con la misma calidez con que nos recibió. Fresca, multicolor, viva. Iniciamos el regreso desde esta ciudad verde a nuestro cerro de concreto. Adiós Cerro Verde.

15 de septiembre y el turismo en El Salvador




La celebración de un aniversario más de la firma del acta de la independencia se realizó en el pais por todo lo alto (2006), con vacaciones, desfiles y discurso presidencial incluido. En los programas televisivos o radiales hechos en el país, se mencionó la fecha patriotica. Todo se volvio alegria para quienes se aprestaron a las calles a desfilar y a ver a sus niños marchar al son de las bandas de musica.
Mientras tanto en la television, entre los programas alusivos a la fecha y los comerciales, llamaba la atención un anuncio que invitaba a hacer turismo. Extraño concepto el que se mostraba en el anuncio; presentaba calles solas, centros comerciales abandonados, ascensores que bajan sin que nadie les llame, etc., mientras una voz en Off decía algo así como: “Tenemos mucho que mostrarle al mundo. El turismo somos todos“.
Pero ¿qué pasó con los lagos, ríos, playas, lugares históricos como el Palacio Nacional, Catedral o el Museo de la Fuerza Armada?, además de miles de lugares que jamás son promocionados en los medios de comunicación y que por tanto ni siquiera los mismos salvadoreños sabemos que existen.
El comercial me hizo pensar en ¿qué tan efectivamente se ha manejado el tema turismo en el país y en las facilidades que se ofrecen a los salvadoreños para que conozcamos nuestra tierra?; por alguna razón recordé Guatemala, país vecino en el que esta rama se ha explotado de una manera más eficaz, utilizando la parte historica de la nación como gancho para atraer a miles de extranjeros que dejan tras de si, varios cientos de dolares en concepto de pagos por estadia, alimentacion, diversion, etc.
Como consecuencia no pude evitar el comparar un poco nuestro pais con el hermano centroamericano, y pense en Antigua, o en el Palacio Nacional guatemalteco o Palacio de la Cultura, en el cual, cada 15 minutos un guia experto en la histórica infraestructura va explicando a los visitantes todo lo relacionado al palacio y su historia, sin mencionar que la entrada al recinto es gratis; mientras que conocer el palacio Nacional de El Salvador, es practicamente imposible debido al engorroso proceso a seguir para tramitar un permiso de entrada.
Impedimentos como este quizás sean la razon por la que la mayoria de los jovenes salvadoreños no se interesa en aspectos historicos de su pais, a no ser por las vacaciones que algunos sucesos importantes implican en la actualidad. O tal vez la falta de interes se deba al poco éxito obtenido por el Ministerio de Educación en la formacion de los jovenes y en el inculcar en ellos valores morales y cívicos.
Esto me llevo a recordar, de nuevo, que hace unas semanas un periódico nacional se quejaba de la preparación de los estudiantes de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), y de la Universidad de El Salvador (UES), pero una vez más y en este mes tan patriótico cabe preguntarse si la falla está en dichas universidades o en el sistema educativo nacional desde primaria, ya que por ejemplo, al preguntarle a cualquier joven cosas como ¿quién fue el primer Presidente de las Provincias Unidas de Centroamérica, o quiénes son los autores del Himno Nacional de El Salvador?, seguramente no lo sabrán (por cierto, el primer presidente fue Manuel José Arce, mientras que los autores del himno son el italiano Juan Aberle y el General Juan José Cañas).
Acaso ¿se les enseña a los estudiantes lo que contiene el acta de la Independencia, para que la entiendan realmente?*; más aún, ¿se les enseña a analizar y criticar los problemas con el fin de que los entiendan para luego formular propuestas?, o simplemente se les enseña a repetir discursos huecos aprendiendo datos o fechas sólo para “pasar” una materia escolar.
De nada valen los discursos y los anuncios bien hechos (aunque de concepto extraño), si no se acompaña el proceso con un cambio en el sistema educativo que invite a conocer y practicar valores cívicos, a querer nuestra patria, a estimularnos a conocer lo nuestro para que entendamos que va más halla del nuevo centro comercial, el nuevo cine o la nueva calle (por la que seguramente se cortaron miles de árboles).
El mismo periódico que expresó su total descontento por los estudiantes de las universidades ya nombradas, criticó hace unos días a la Alcaldía de San Salvador por colocar estrellas rojas en las nomenclaturas de las calles, lo que parecería correcto en cuanto a evitar el aprovechamiento de recursos públicos para publicitar un partido político, a no ser porque el mismo medio de comunicación no dijo nada cuando se designo una calle nueva, adjunta a un nuevo centro comercial, con el nombre de un actor politico intimamente ligado a la historia del partido en el poder y además se construyó un monumento a dicho partido. ¿Qué no esta ubicado el monumento en una zona publica, por lo que se estaría también haciendo uso de espacios públicos para publicitar partidos políticos?. Una vez más, parece que si se trata de amigos es mejor no decir nada aunque este mal; ¡que bonito mensaje para la juventud!.
Sería estupendo que los jóvenes tuvieran acceso a una mejor educación, a espacios que no se limiten a centros comerciales sino a lugares históricos, educativos, de interés como museos o actividades como teatro y conciertos musicales, donde además puedan compartir espacio con otras generaciones, etc.; donde puedan no sólo disfrutar de esparcimiento sino aprender y entender, aunque sería mejor que tuvieran acceso a una educación que les prepare para hacer frente a la vida, conocer y defender sus derechos.
Además, turismo no sólo es pavimento y escaleras eléctricas. También es bosques, lagos, estructuras antiguas, pueblos, etc. Pero al final, cuando se trata de turismo en El Salvador, parece que aunque “tenemos mucho que mostrarle al mundo, el turismo somos todos”, pero no es para todos.

*Manuscrito que sustenta la ruptura del dominio español por parte de la región centroamericana y que asienta tres procesos ocurridos entre los días 14 y 16 de septiembre de 1821. El contenido del acta se divide en tres procesos. La primera parte o proceso 1, es un oficio del jefe político Gabino Gainza, sobre la necesidad de escuchar la opinión de todas las autoridades respecto a que Chiapas (México), incitaba al resto de provincias a jurar la independencia; el segundo proceso se refiere al asentamiento de los acuerdos libertarios: elecciones urgentes, autoridades invariables y mandatos y conmemoraciones; y el tercer proceso trata sobre la instauración de una Junta provisional Consultiva, que asesoraría los aspectos económicos y gubernativos. (Fuente: Revista Independencia, La Prensa Gráfica, 12 de septiembre de 2006.
Pregunta: ¿Quién de ustedes sabía algo de eso mediante la educación primaria nacional?).

martes, 7 de agosto de 2007

De discursos panfletarios y otros demonios



El editorial de El Diario de Hoy (“Se investiga a fondo y se ganan premios”, 20 de agosto de 2006), no parece apegarse a lo expresado en él mismo. Durante décadas, dicho periódico se ha preocupado por mantener una línea ofensiva e insultante contra toda forma de progreso ideológico que no camine junto a sus anticuadas ideas políticas. La escuela de formación que existe en EDH invita, educa y obliga a quienes trabajan en él, no sólo a ir en contra de toda expresión, idea o actuar, que no surja con el fin de almibarar a un partido político que se mantiene en el poder por 4 períodos presidenciales seguidos, más por gracia de la publicidad que por obras concretas a favor de la sociedad y que ha demostrado que la corrupción no sólo es un fenómeno sino un medio de vida; y además enseña a ser altamente ofensivos y recalcitrantes en contra de todo aquel que no esté a su favor.

No se puede negar que EDH mantiene a sus periodistas en una “constante” preparación ya que les facilita seminarios cortos sobre redacción a sus trabajadores, pero de igual manera hace uso de su influencia como medio de masas para expresar odio y rencor, y además tratar de expandirlo sobre toda la sociedad salvadoreña, fungiendo más como un panfleto político que como un medio responsable de comunicación social.

La sola señalización de los problemas no es suficiente si mediante las investigaciones del medio (de cualquier medio de comunicación), no se presentan los hechos tal y como son, sin importar que resulten como responsables, personalidades que mantengan vínculos con los dueños de los medios, ya sea desde amistad, consanguinidad o hasta simple pertenencia a un mismo partido político. Cualquier resultado de una investigación, por bueno que sea, no tendrá mayor relevancia si sólo se desvelan los datos que no afecten a personas, instituciones públicas y privadas o partidos políticos vinculados directa o indirectamente a los medios que presentan dicha investigación.

En el afán de intentar equilibrar un poco la situación, tampoco se puede negar que los estudiantes (no sólo de las universidades mencionadas en el editorial sino de todas las universidades, en especial las privadas), presentan serias deficiencias en su formación académica, pero el invitar al odio y la intolerancia contra quienes no comparten nuestras ideas políticas, religiosas, etc., no es manera de prepararles, es simplemente adoctrinarles y en algunos casos atacarles si es que no acceden a seguir los caprichos ideológicos del “señor mayor”, o dueño del medio.

La falta de preparación no es exclusiva de los estudiantes de periodismo de una universidad en concreto, sino de todos los jóvenes que vienen con fallas educativas desde la educación primaria, precisamente porque el Estado no ha sabido optimizar los planes de estudio para la nación y mucho menos profundizar en desarrollar la capacidad de critica de los estudiantes, en parte porque no conviene una juventud pensante.

Es normal y comprensible que, como en toda empresa, un medio de comunicación se vanaglorie cuando uno de sus empleados obtiene un logro. Lo que hay que reflexionar es si el insultar y traer en cada oportunidad llamadas al odio y a la intolerancia ideológica, resulta la mejor manera de celebrar los reconocimientos laborales obtenidos.