martes, 8 de julio de 2008

La no pinta y pega y la falta de fe en el sistema político salvadoreño


La novela sobre la bandera en el redondel Masferrer parece al fin haber terminado, con comunicado en medios escritos y todo. Espero que ahora la clase política nacional se preocupe por VERDADEROS problemas y deje de perder tiempo en cuestiones triviales.
Quizás porque estamos tan acostumbrados como sociedad, a shows vacíos por parte de nuestros políticos, que lejos de buscar soluciones verdaderas a problemas concretos, sólo buscan crear escenarios falsos para diluir atenciones de la opinión pública a verdaderos problemas, o captar votos para sus respectivas campañas e intenciones coyunturales, es que la sociedad salvadoreña cada vez más esta perdiendo la fe en el sistema político nacional, cuya credibilidad se debate entre la vida y la muerte.
Prueba de esto es el poco interés que se despierta en los jóvenes cuando se trata de que hagan valer su derecho y deber de solicitar su Documento Único de Identidad (DUI) y ¿quién los puede culpar?.
El Magistrado Presidente del Tribunal Supremo Electoral, Walter Araujo, reconoció que apenas un 4.6% de los jóvenes con oportunidad de retirar su DUI, han ejercido tal acción. Acaso el hecho de que de 110 mil jóvenes salvadoreños, apenas unos 5 mil habían solicitado su DUI hasta el pasado 19 de junio ¿no es señal para preocuparse?.
Pero que otra reacción podemos esperar de nuestra juventud cuando escuchamos a los propios altos funcionarios escudar y apoyar las campañas adelantadas e ilegales según las leyes, de “nuestros candidatos”, en lugar de sancionarlas; todo bajo la excusa desmoralizante para el pueblo de que “no son campañas porque no llaman al voto”.
Hace unas semanas escuché en una radio una nueva campaña de firmas por la “No pinta, no pega” en las calles salvadoreñas. Desde entonces, muchos actores políticos de nuestro sistema nacional han desfilado por dicha estación y firmado a favor de la mencionada campaña.
Esto no es malo, de hecho, el país necesita entrar en un cambio cultural que permita a largo plazo el erradicar dicha práctica de propaganda, pero esto debe hacerse tomando en cuenta las posibilidades reales de todos los partidos políticos ya que no todos tienen las mismas posibilidades de capital económico para invertir en anuncios de televisión, sobre todo como los dos grandes de siempre que ya tienen propaganda en todos los medios; y además, ajustar de manera organizada y bajo un proceso de etapas dicho cambio es decir, hacerlo a largo plazo para garantizar su real impacto y acatamiento, y no hacerlo sólo por causar revuelo en busca de más leña para el fuego de las campañas políticas adelantadas que tenemos que soportar desde hace unos meses, ante la mirada sumisa del TSE.
Digo esto porque cuando se realiza una campaña de este tipo, se espera que las causas sean legítimas, apegadas a un verdadero deseo de mejorar nuestra sociedad y no simplemente por querer dejar a otros mal parados.
Para el caso, el conductor, Pencho Duque hace hincapié cada vez que puede, de que Rodolfo Parker no firmo su campaña de “No pinta, no pega”, lo que pareciera bueno ante la presión para que los políticos se comprometan de verdad.
Lo malo es que no dice nada cuando se trata de reconocer que otros actores como Suvillaga, de ARENA, con bombos y platillos firmo durante su participación en la radio y hablo las mil maravillas, pero al día siguiente, los postes pintados en diversas calles de San Salvador, continuaban apareciendo con los colores del partido de derecha.
No soy seguidor ni del FMLN ni de ARENA, pero al Cesar lo que es del Cesar; en la extraña lógica de Pencho, parece ser que no importa si los firmantes políticos cumplen realmente el compromiso del “acuerdo de no pinta, no pega”, sino mas bien, lo importante es solamente que firmen. Esto explicaría porque hace de menos la explicación de Parker, de no firmar por no comprometerse con algo que sabe que no cumplirá.
A mi parecer, respeto más a un político que caiga mal pero que sea honesto con sus ideas e intenciones, que a uno que me quiera ver la cara de… apegándose en publico a firmas e ideas que sabe NO RESPETARA ni el ni su partido.
Como muestra, esta mañana Pencho le hizo de nuevo el comentario a su invitado del día, el procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, Oscar Luna, de que “El dr. Parker no quiso firmar”, lo que inmediatamente secundó la compañera de Duque, Aida Farrar.
Sin embargo, lo que ambos quizás no esperaban es que precisamente varios oyentes de la radio se comunicaran para denunciar en ese momento que en varios lugares de San Salvador, están pintando los postes con los colores de adivinen qué partido firmante: ARENA.
No tengo nada en contra de estos locutores, de hecho, me gusta su programa pero me llamo la atención el hecho de que un político (el cual tampoco es santo de mi devoción) por una vez procurara ser honesto al no aceptar un compromiso que sabe no cumplirá, a pesar de la presión porque firmara y pasara a ser blanco de reproches por esto, en lugar de poner atención en los otros que si firmaron pero convirtieron el compromiso en una burla.
Los oyentes denunciaron la pinta en postes de “la calle de San Salvador hacia Comalapa” y también de “la calle al mirador”.
Yo por mi parte, conducía en ese momento sobre la calle del antiguo Antel Roma, sólo para darme cuenta una vez más, que todos los postes de dicha zona están pintados con los colores del partido firmante tricolor.
Si no existe un real compromiso de los entes políticos, ¿para qué firmar?. Esa misma falta de voluntad, interés y real compromiso es el que aflora en los dos partidos mayoritarios cuando se trata de resolver los problemas nacionales, mientras no vean una ganancia política para sí mismos, no aportan nada ni colaboran en nada. Al contrario, sólo se preocupan por tirarse acusaciones uno al otro y causar más polarización a una sociedad que lo menos que necesita es violencia y siembra de odios.

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