lunes 25 de agosto de 2008

Hoy te firmo, mañana te lo cumplo... y sino, te enseño mi novela




En el escrito anterior mencionaba un curioso anuncio político que esta siendo transmitido por televisión nacional, sobre una especie de novela llamada “La Mentira”, que no es más que una patética muestra que deja al descubierto la poca capacidad de debate y los nulos argumentos para desafiar que mantienen nuestros contendientes políticos de todos los bandos.

Hablando con mi novia sobre esto, me señaló algo en lo que no había pensado seriamente (si es que se puede pensar seriamente respecto a este tipo de “productos”), y es que sólo en El Salvador, se pueden ver cosas como esa.

Mientras en otros países los debates políticos son los instrumentos utilizados por la clase política para contrarrestar los argumentos de sus competidores y además expresar los propios, así como presentar al pueblo las diferentes propuestas de gobierno o de planes para tratar de resolver los problemas nacionales, en nuestro querido país, los políticos y los padres de la patria, se oponen a todas luces a participar en cualquier evento que huela a debate porque claro, ahí tendrían que hacer uso de verdaderas propuestas y argumentos de peso para defender sus posiciones, en lugar de tomar el camino fácil de simplemente ofender a sus antagonistas y prometer cosas bonitas.

Con discursos “tan profundos y de alto calibre analítico” como “Hoy te lo firmo, mañana te lo cumplo” (frase que merece un premio a la imaginativa y suspicacia por la profundidad que presenta jeje), los candidatos buscan la aceptación del pueblo y con la magia de la publicidad, hasta es posible que lo logren pero los problemas que aquejan a los salvadoreños continuarán sin propuestas de solución.

Esa misma frase tan profunda, mencionada por el candidato de la derecha, me recuerda a otra no menos pintoresca mencionada por el ex presidente Flores durante su campaña electoral, cuando decía “Somos hilos de una misma madeja”; expresiones hechizas que lejos de aportar algo, tratan de ocultar una incapacidad gubernamental para responder a las exigencias de la población y sobre todo, para enfrentar de manera inteligente y con fundamento a sus adversarios políticos.

Siempre creí que de alguna manera, voluntariamente la izquierda salvadoreña se rebuscaba por perder toda oportunidad de gane frente a la derecha en las elecciones durante estos últimos 15 años, pero me parece que esta vez, por mucho que lo intenten no podrán perder, aunque todo es posible en esta vida y quien sabe si al final los esfuerzos del Frente, iniciados con su propuesta de Cerén para vicepresidente, dan fruto y terminan perdiendo las elecciones.

Por otro lado,contrario a lo que argumenta la derecha salvadoreña respecto a que el lleno total del estadio Cuscatlán por seguidores areneros significa una victoria segura y la mejor indicación de unidad dentro del partido en el gobierno, me parece que lo que realmente fue, es una clara señal del temor que impera en ese sector político.

Cuando la derecha sale a las calles para probar algo como su unidad o fuerza, es porque se encuentra en situación extrema. Durante décadas, los venezolanos soportaron los vejámenes de partidos políticos corruptos, que llevaron al final a que aceptaran sin miramientos la llegada de Chávez al poder. Luego, cuando se sintieron atacados por el que creían paladín y en vista de que no encontraron otra salida, decidieron lanzarse a las calles en sendas marchas.

Ahora, la derecha salvadoreña está siguiendo similar estrategia, llenando estadios y mostrando por televisión que son capaces de topar calles, pero a mi parecer, es una especie de grito desesperado ante la falta de defensas, argumentos e inteligencia política. Cuando la derecha se ve obligada a salir a las calles, es porque verdaderamente están en extremo preocupados.
Trabajos tan profundamente pensados y de tan alto contenido analítico como el titulado “La Mentira”, cuyos parlamentos e historia en general parece sacada de una caja de Corn flakes, son tan pero tan pintorescos que no pude menos que reírme ante la gracia que me causó ser testigo de tan desesperada ¿táctica? Y preguntarme quién sería la lumbrera de conocimiento que tuvo tan brillante y encandiladora idea (y los riñones para llevarla a la televisión jeje).

No soy partidario del Frente, pero debo admitir que ante tan inspiradora “políticonovela” de la derecha, esta vez la izquierda se anoto el gol; a ver qué pasa en el transcurso de este juego electoral, ojalá y no nos decepcionen privándonos de tan magnos espectáculos como la novela o las letradas expresiones “candidatezcas”, tanto de un bando como de otro.

¿Cómo se pueden refutar argumentos tan "solidos" como "el primer gobierno ciudadano"?. Me pregunto, ¿será que los gobiernos de Saca, F. Flores o Cristiani, fueron gobiernos militares?; Acaso no se trata de un simple continuismo del partido en el poder, mientras que por el otro lado esta la posibilidad de un nuevo lider de izquierda, pero bajo la sombra de terminar siendo sólo un instrumento de viejos dinosaurios que no quieren dar verdadero paso a nuevas generaciones.

No cabe duda que la falta de inteligencia política estará haciendo estragos en los discursos y acciones de los candidatos y dando a la vez paso a maniobras puramente publicitarias. Dependerá del pueblo al final escoger al... ¿cómo decirlo?... "menos pior" jaja, como dicen en el campo.

Mención aparte merece el artículo del analista de La Prensa Gráfica, Juan Héctor Vidal, con quien no comparto la mayoría de sus puntos de vista, pero a quien al menos en esta ocasión me uno en cuanto a la parte de su artículo de este día, en donde menciona los cambios que ha realizado el TSE, pero de igual manera menciona que la corrupción no es un mal exclusivo de las derechas, sino que puede y afecta de igual manera a gobiernos de izquierda.

Considero valido lo expresado por Vidal: “A la reciente decisión del TSE de adelantar la fecha para convocar a elecciones, se suman otras decisiones cuestionables que no contribuyen precisamente a consolidar la democracia, como separación de las elecciones, el rechazo del último censo para distribuir el número de diputados y la burda maniobra de dar como válidas las papeletas de votación que no cuenten con la firma del secretario y el sello del presidente de la Junta Receptora de Votos”.

“esto debilita más la institucionalidad y despierta ronchas mayores en la izquierda radical; incluso la alienta a extender sus posiciones viscerales a sectores que solo indirectamente tienen que ver en la disputa del poder”.

Sólo resta mencionar que comparto de igual manera, el expresar que hay que “apelar a la sensatez, el buen juicio y la tolerancia de don Rodrigo y don Mauricio, para que en la búsqueda del favor del electorado, no dividan más al país, acudiendo a consignas que solo generan mala voluntad de actores”.

Sólo que en mi caso, recalco aquello de apelar tanto a don Rodrigo como a don Mauricio, pues me parece certero que no sólo se le pida a un lado, cuando los partidos de ambos candidatos son los que hacen mayor gala de la intolerancia política y social.