jueves 13 de noviembre de 2008

Señores: Obama no es igual a izquierda y mucho menos ortodoxa o chavista


A estas alturas ya todo el mundo sabe que Barak Obama es el nuevo presidente de EUA y que entrará en funciones el próximo mes de enero de 2009.
La noticia fue acogida en el mundo como la apertura al cambio por parte de la población de los Estados Unidos. Sin embargo, acá en El Salvador, de alguna manera se ha gestado una proyección de ese importante suceso histórico, como parte de los movimientos de izquierda del continente.
Hay que tener claro que Obama, a pesar de ser el estandarte de minorías y significar efectivamente un esperado cambio en las políticas económicas y de relaciones exteriores con otros países, no representa un apoyo a regímenes como el de Chávez en Venezuela.
De alguna manera, acá están vendiendo la imagen de que Obama dará apoyo a Chavez y el resto de miembros de su club, cosa que no es apegada a la realidad. Las relaciones con países como Bolivia, Venezuela y Cuba es posible que cambien, incluso que mejoren, pero no necesariamente implica un cambio total de mentalidad de EUA para con estas naciones.



La derecha también hizo lo suyo, aportando a esta imagen de “Obama chavista”, con actitudes tan lamentables como la del candidato a diputado, Mario Valiente, quien en muestra clara de su ineptitud e incompetencia política a pesar de llevar tantos años en el campo político nacional, criticó durante una entrevista en radio 102.9 el pasado 3 de noviembre (2008), a la población norteamericana días antes de las votaciones y hasta pidió a Dios que “el pueblo estadounidense no se equivoque votando por Obama”.
Llegó incluso a comparar a Obama con Hitler, en una extraña conjetura que no puedo más que calificar de ¿“Mariovalentiniana”?. ¿Qué tipo de clase política tenemos en nuestro país, que mete la pata de manera tan desenfadada, interponiendo los temores de un partido como imagen de toda una nación?.


El mundo pasa por una crisis económica, le guste a quien le guste o no, Estados Unidos es el eje político económico en el cual descansa la economía mundial y lamentablemente si hay crisis en ese país, la habrá tarde o temprano en el resto de naciones. Es ingenuo pensar que la entrada de Obama “curará” todos los males, pero es posible que sí ayude un cambio de timón (si es que esto seda).
El Salvador depende en gran medida de las relaciones con EUA y de las remesas de quienes deciden buscar mejores oportunidades fuera del país, así que lamentablemente estamos más que expuestos a que nos afecte la crisis. Eso hay que tenerlo claro tanto para la izquierda como para la derecha y el centro, si es que existiera realmente en nuestra política.
Algo hay que tener claro, Obama no es de izquierda. Puede, y esperamos que así sea, que mejore relaciones con Latinoamérica y mucho más con gobiernos de la llamada izquierda moderada, que ayude a EUA a salir del atolladero de la guerra en Irak que sólo genera muertes y más odio, pero no creo que cambie todo el sistema político económico de esa nación, al menos no por completo.
Por el momento no queda más que esperar y "rogar a Dios" porque lumbreras como don Marito no nos deje mal parados frente al mundo.