lunes, 15 de diciembre de 2008

¿Porqué de pronto me recuerdo del dicho: “Mal paga el diablo a quien bien le sirve?... a saber


Por diversos motivos cada vez me cuesta más encontrar el tiempo para escribir aunque sea unas cuantas líneas y publicarlas.
Tengo en mi cabeza mil escritos programados, ideas para plasmar en papel, palabras atravesadas entre mis ganas y mis manos, que no llegan a concretarse con la pluma o la tecla.

Sin embargo, la mediocridad y la falta cada vez más notable de desfachatez en la que está cayendo la campaña política (¿es que alguna vez no fue así?), me obligó a romper el silencio en estas líneas, aun interrumpiendo mis labores diarias.

Esta mañana se me ocurrió revisar El Faro, sólo para encontrarme con una nota que señala algo que llamó mi atención desde hace una semana, pero que por la misma falta de tiempo no había tocado.

En las librerías del país se encuentra un libro nuevo escrito por el pastor Rómel Guadrón, quien supuestamente y tal como lo explica el periódico digital, Admite sin reservas que él y una treintena de pastores más pactaron con el partido Arena los votos de la feligresía en 2004 a cambio de “bonos””.

El artículo dice textualmente:
El pastor Rómel Guadrón, luego de tres años decepcionado en silencio por un pacto que el gobierno no le cumplió, decidió levantar polvo y contarle al país en un libro –“La verdad sobre los cristianos en la política de El Salvador”– cómo fue seducido para llamar a la feligresía a votar en 2004 por el hoy presidente, Antonio Saca.
Ya con el libro escrito, armó tremendo alboroto en el equipo del candidato que hoy corre para la presidencia por Arena, Rodrigo Ávila, luego de que le enviara el libro para su aprobación antes de presentarlo públicamente. Y estuvo a punto de no hacerlo. Es que Ávila le pidió que no lo diera a conocer por su contenido explosivo, y aseguró que él no era como Saca y le prometió pagarle lo que ya había gastado en la publicación, dice el pastor. “¡Pero vueeelven a fallar!”, y por eso lo publicó
”.

Esto no pudo menos que causarme malestar pues me doy cuenta de que el mayor problema en todo esto, no es que el gobierno haya pactado tal desfachatez, ni siquiera que el pastor admita que eran varios más los implicados que guiaron por un interés político y mezquindad, a sus fieles a votar por la derecha.

Lo más grave es que sin la más mínima vergüenza, el pastor declara y admite, que la única razón para haber roto el silencio, no fue el recapacitar y arrepentirse de aprovecharse de la fe de sus fieles para conseguir intereses propios muy alejados de la religión; sino que simplemente, el no haber recibido el pago pactado con el partido en el poder.

Eso causa hasta mareos, pues no sólo admite su culpabilidad, sino que la restriega en la cara de todos sus fieles al declarar que los guía según su conveniencia en un juego político para sacar provecho y del cual solo lo hace publico porque no le pagaron sus "bonos".

Ahora espera que la gente le compre el libro para sacar algún tipo de ganancia a pesar de que el partido no le pago. Lo triste es que ahora se escuda diciendo que le pareció mal que utilizaran a Dios como amuleto y que se burlaran de los pastores y cristianos.

Yo creo que aquí nada tuvo que ver ni Dios, ni la religión que se menciona; independientemente del tipo de creencias religiosas que se tengan, cuando alguien decide entrar en “malas juntas” y hacer cosas que van en contra de la ética personal (claro… de los que tienen ética), terminará en algún momento, simplemente cosechando lo que sembró.

Este es el eterno problema de este nuestro país, NO EXISTEN LIDERES a los cuales seguir. Esa es la gran barrera que nos impide madurar políticamente y continuar siendo carne de caza de los mismos de siempre, que no permiten a este bello país desarrollarse. Ni modo, así nos toca, por el momento veamos este nuevo capítulo de la novela política bajera y esperemos que el próximo nos traiga distracción más sana… aunque con nuestro “eficiente” TSE lo dudo jaja.
Al final, no se porqué de pronto me recuerdo del dicho: “Mal paga el diablo a quien bien le sirve... a saber...